OJO CON EL TC

El jueves conversaba con un preocupado amigo de la Facultad de Derecho, quien se encontraba sumamente mortificado con el rumbo que vienen tomando las cosas en el Gobierno, pero también por un tema al que deberíamos prestar más atención en los siguientes meses: la elección de los magistrados del Tribunal Constitucional.
Para los legos en Derecho, los magistrados del TC son elegidos por 5 años, sin posibilidad de reelección, por el Congreso de la República, debiendo alcanzar cada postulante un mínimo de 80 votos para llegar al cargo. En junio próximo dejaran el cargo 4 magistrados que fueron elegidos por una complicada transacción política, pero que han cumplido con un muy buen trabajo: Javier Alva Orlandini, Víctor García Toma, Magdiel Gonzáles y Juan Bardelli Lartirigoyen.
Durante estos años de funcionamiento del Tribunal, en particular, desde la entrada de estos magistrados, este organismo comenzó a funcionar como lo que realmente es: un órgano de control y contrapeso, tanto frente al Poder Legislativo como frente al Poder Judicial. Si bien el TC puede haber incurrido en errores, la mayor parte de sus sentencias importantes tienen un sustento jurídico bastante sólido, tan sólido que muchas voces - en especial, desde el empresariado y desde el Congreso - se inclinan por recortarle facultades o evitar que determinadas materias lleguen a su conocimiento.
Sin embargo, el peligro de que este esfuerzo se desarme a partir de junio es bastante grande. La responsabilidad de que ello no ocurra se encuentra en el Congreso de la República.
El primer filtro que deberán pasar los postulantes es el de la Comisión Especial para elegir a los miembros del Tribunal Constitucional, conformada en el Congreso con bastante anticipación para evitar vacíos temporales en el relevo de magistrados.
¿Sus miembros? Aurelio Pastor (APRA, quien la preside), Humberto Falla Lamadrid (APRA), Juan Carlos Eguren (UN), Eduardo Espinoza (UPP), Fredy Otárola (P. Nacionalista), Yonhy Lescano (Alianza Parlamentaria) y, ay, Rolando Souza (el abogado de Fujimori).
Hasta el momento, se ha logrado llegar a un acuerdo para que los postulantes presentados por esta Comisión al Pleno cuenten con el apoyo de dos tercios de sus miembros, lo que aseguraría un relativo consenso sobre la trayectoria personal y profesional del postulante.
Sin embargo, una propuesta del congresista Yonhy Lescano ha desatado la furia de Rolando Souza. El planteamiento es bastante sensato: que nadie que haya formado parte de un gobierno autoritario pueda ser magistrado de una institución encargada del control de la Constitución. Como se imaginarán, el representante de los "afectados" puso el grito en el cielo por este tema.
Y es que el fujimorismo quiere a gritos tener un magistrado en el TC, por lo menos uno que responda a sus intereses (bueno, a su único interés, la impunidad de Fujimori y sus secuaces). Los candidatos a ser esa "ficha": Francisco Tudela, Fernando de Trazegnies o Marcos Ibazeta, cuya cercanía con el régimen autoritario de la década pasada es conocida. También se ha voceado como pieza fujimorista al abogado Anibal Quiroga, autor de las acciones de amparo de los hermanos Winter durante la persecusión a Baruch Ivcher durante la dictadura.
Sin embargo, una simple arimética podría dejar al fujimorismo sin el sueño del magistrado propio. Actualmente las cuatro bancadas más importantes son: APRA (36 a 37 votos), UPP (23 votos), Partido Nacionalista (22 votos) y Unidad Nacional (16 a 17 votos). Solo bastaría que cada una ponga un candidato de consenso para cerrarle el paso al fujimorismo. Sin embargo, dada la alianza tácita entre apristas y fujimoristas, no extrañaría que le cedieran su cuota, dado que el ex compañero Carlos Mesía ya es miembro del TC. Se da por descontado que los votos de Alianza Parlamentaria no irán para el candidato naranja.
A este tema preocupante se suma el nivel de quienes postularían por los otros partidos. Se habla del eterno defensor de los jubilados, Xavier Barrón, como representante propuesto por Unidad Nacional, y en el caso del APRA el nombre con mayor fuerza es el de José Luis Delgado, un ex congresista honesto pero cuyas calidades profesionales no llegan a la talla de lo que se requiere para el puesto.
Quizás sea necesario que los mejores profesores de las Facultades de Derecho - en particular, los especialistas en Derecho Constitucional - postulen al TC. ¿Por qué Raúl Ferrero Costa o Francisco Eguiguren, por mencionar a dos de ellos, no han pensado en esta idea? Tal vez sería la forma como se pueda cerrar el paso a quienes quieran inflitar el Tribunal de interesados, incompetentes o coludidos con el autoritarismo.
MAS SOBRE EL TEMA:
La República: Propuesta sensata.
La Primera: Francisco Tudela postularía al TC apoyado por fujimorismo.
Justicia Viva: Candidatos al Tribunal Constitucional: Se buscan cuatro justos...y demócratas.
Delia Revoredo: Postulantes al TC deben tener reconocida trayectoria democrática.
Etiquetas: Congreso de la República, elección, magistrados, Tribunal Constitucional


2 comentarios:
el hombre PLAGIO QUIROGA es el hombre del apra!
Es verdad Quiroga es el hombre del APRA. No paga a sus trabajadores es cabeceador!!!!!
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